Saúl Jiménez, un gran ejemplo de honestidad

Nuestra región tiene su propia identidad. Actitudes que nos reflejan y nos enorgullecen, éstas se demuestran en las acciones de sus habitantes, es el caso de Saúl Jiménez, un albañil que encontró 250 mil pesos en una obra en la que trabajaba y no dudó en devolverlos a sus legítimos propietarios.

Corría el mes de enero, las altas temperaturas eran agobiantes y la tradicional brisa que se siente en Alvear Oeste no alcanzaba para apaciguar el calor. Saúl se encontraba trabajando en la reconstrucción del negocio de la familia Calvo, quienes habían sufrido un siniestro en su local comercial, perdiendo gran cantidad de objetos materiales. “En ese momento estaba sin trabajo y me llaman para hacer unas tareas en ese lugar, no dudé en aceptar porque realmente necesitaba el dinero” contó Saúl. Entre los escombros del derruido edificio, Jiménez encontró los 250 mil pesos que la familia pensaba consumidos por las llamas: “Nunca había visto tanta plata junta, apenas me alcanzaban las dos manos para agarrarlos” manifestó este joven de 31 años, que no dudó en comunicarle a los Calvo que había hallado esta cantidad de dinero.

Saúl Jiménez tiene 31 años, vive en el paraje de Los Compartos, es padre de cuatro hijos de seis meses, 4, 11 y 13 años; y trabaja realizando changas, desde albañilería, hasta electricidad y plomería, además de realizar algunas tareas rurales ya que se crío en la finca y conoce de estos menesteres. 

“Empezamos a desarmar todo el negocio, principalmente el techo que se había quemado completamente, y limpiando una pieza encontré los 250 mil pesos apretados entre los escombros” contó Saúl, recordando ese día. El joven, quien se desempeña como albañil, pero también realiza trabajos de electricidad y plomería, no dudó en comunicarse con la familia Calvo y devolver el dinero: “No está en mi dejarme algo que no es mío, por eso entregarlo fue gratificante porque hoy puedo contar con un trabajo y es una buena manera de agradecerle a esta gente que me dio empleo, además de agradecerle a Dios por la voluntad que tuve” expresó Jiménez. Sin dudas ese momento fue de enorme alegría para los Calvo, que venían de haberlo perdido todo tras el incendio que consumió su local, “Fue una gran alegría porque se dieron cuenta que no habían perdido todo, fue un momento muy emotivo, para mí son muy buena gente” dijo Saúl, quien recordó ese momento.

Sin dudas Saúl se siente muy satisfecho por haber devuelto ese dinero ya que reconoce que en la actualidad, lamentablemente este no es un gesto común, sin embargo asegura que lo principal para él es tener su conciencia tranquila: “Si volviera a encontrar ese dinero no dudaría en devolverlos otra vez, a mi me gusta ganarme mi dinero, me gusta trabajar y no que me regalen las cosas” concluyó este joven, que es un ejemplo de honestidad.